Ir al contenido principal

Monstera deliciosa o costilla de Adán, un clásico entre las plantas de interiores.

Pocas plantas de gran tamaño se adaptan tan bien al cultivo dentro del hogar como lo hace la monstera deliciosa o costilla de Adán, la cual se puede observar creciendo en hoteles, restaurantes, oficinas y hospitales adornando el ambiente con sus frondosas hojas. Es una planta de crecimiento acelerado con habito trepador; originaria de las selvas tropicales en donde se hayan muy cómodas con un clima húmedo y cálido. Esta planta posee un tallo grueso que puede llegar a medir más de 15 metros de largo, con raíces aéreas que utiliza para adherirse fuertemente a la superficie de los troncos de los árboles, creciendo rápidamente buscando la luz solar. Sus maravillosas hojas son las responsables de su nombre común y de su atractivo como planta ornamental, dichas hojas poseen hendiduras muy marcadas que les otorgan la apariencia de costillas en un costillar.  

Su cultivo en interiores no presenta mayores complicaciones; esta planta necesita estar en la sombra, protegida de la radiación solar intensa ya que de lo contrario las hojas se pueden quemar mostrando manchas amarillentas, el sustrato debe mantenerse húmedo, pero sin encharcar para evitar la pudrición de las raíces. La temperatura óptima de crecimiento se encuentra comprendida entre los 20 y 30°C, la exposición a temperaturas menores a 10 grados desacelera el crecimiento de la planta y las heladas pueden matarla con facilidad. En condiciones excepcionales de cultivo la monstera puede llegar a florecer e incluso a fructificar; no obstante, es poco común que esto ocurra en cultivo en interior.

La reproducción de la monstera se suele realizar de manera asexual: una vez que la planta ha alcanzado un tamaño considerable, se cortan trozos del tallo cuidando que cada uno posea al menos una hoja y algunas raíces; se plantan en macetas con sustrato de semillero previamente humedecido y se dejan protegidos de la luz. Al poco tiempo el esqueje comenzará a crecer produciendo nuevas hojas, luego de eso se puede trasladar a su lugar definitivo. Se deben tener ciertas precauciones al momento de realizar el corte de los esquejes; la sabia de esta planta posee una alta concentración de ácido oxálico y puede producir quemaduras graves en contacto directo con la piel desnuda. 

 

Hojas de monstera deliciosa joven con hendiduras poco marcadas (Izquierda), hojas de monstera deliciosa adulta (Derecha). 


Plantas de monstera adultas

 

Fruto de la planta de monstera

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Introducción al blog

Llamamos plantas de interior, a aquellos organismos vegetales que    pueden vivir, (mantenerse y crecer) con las condiciones de luz, humedad y temperatura que se suelen conseguir dentro de nuestros hogares. Por lo general, son plantas que no requieren de grandes cantidades de luz solar y agradecen las temperaturas medianamente cálidas. Estas son características generales, ya que las necesidades de los diferentes géneros de plantas, pueden variar considerablemente. Las plantas de interior le otorgan alegría a nuestros hogares, y permiten que aquellas personas que no posean jardines puedan disfrutar de un pequeño rinconcito verde, fuente de paz y tranquilidad (cosa indispensable con las preocupaciones y ajetreos de la vida moderna) Los cuidados requeridos de este tipo de plantas suelen ser mínimos, siempre y cuando se haya investigado o leído un poco sobre las necesidades específicas de cada una, pues, a diferencia de lo que piensan algunas personas, no es suficiente...

Las Orquídeas del género Phalaenopsis, una orquídea para adornar tu hogar.

  No suelo considerar a las orquídeas como plantas de interior; sin embargo, las orquídeas del género phalaenopsis pueden adaptarse de buena manera al cultivo dentro de los hogares, ya que requieren menos horas de luz intensa en comparación con otros géneros, como por ejemplo las orquídeas del género cattleyas. Solo hace falta que la planta se ubique cerca, (a 2 metros cuando mucho) de una ventana que provea abundante luminosidad, más nunca sol directo. Las phalaenopsis son plantas con hábito epífito y de crecimiento monopodial, esto quiere decir, que en la naturaleza crecen utilizando otros árboles como soporte, afianzándose sobre ellos fuertemente con sus raíces; por monopodial, significa que las hojas crecen de un mismo punto de desarrollo formando una especie de roseta, a razón de un par hojas por temporada de crecimiento.     La floración por lo normal ocurre una vez al año; una vara floral se comienza a desarrollar lentamente a finales de invierno, y de esta se ...